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¿Cómo puedo saber si estoy casado en una sociedad por acciones o en un régimen de propiedad separado?

El régimen económico matrimonial es el que regula los efectos económicos y patrimoniales del matrimonio. Esto se determina al momento de contratarlo, y será inmutable, es decir, nunca cambiará, a pesar del cambio de residencia a otra comunidad autónoma o extranjera, excepto si se realizan acuerdos matrimoniales.

Para saber qué régimen económico tienen dos personas que se casan, debemos recurrir al Arte. 9.2 del Código Civil, que establece que:

“Los efectos del matrimonio se regirán por la ley personal común de los cónyuges en el momento de la contratación, en la ausencia de esta ley, por el derecho personal o la residencia habitual de cualquiera de ellos, elegidos por ambos en documento auténtico otorgado antes la celebración del matrimonio, a falta de esta elección, por la ley de residencia habitual común inmediatamente después de la celebración, y, en ausencia de dicha residencia, por el lugar de celebración del matrimonio. La nulidad, la separación y el divorcio se regirán por ley que determina el artículo 107. “

Por lo tanto, ya menos que ambos cónyuges hayan acudido a un notario para realizar capitulaciones matrimoniales, nuestro Código Civil establece un orden suplementario de criterios al que debemos dirigirnos dependiendo de las circunstancias de cada caso, la regla principal es que el régimen económico del matrimonio será lo que corresponde a la ley personal común de los cónyuges.

El artículo previamente transcrito debe tenerse en cuenta porque, debido a la globalización, la existencia de matrimonios en los que los cónyuges tienen una ley personal diferente (matrimonios entre extranjeros y matrimonios entre residentes de diferentes comunidades autónomas en España) es cada vez más común. que tienen diferentes legislaciones regionales, o entre españoles y extranjeros, etc.), hecho que conlleva la aplicación frecuente de los criterios secundarios establecidos en el art. 9.2 del Código Civil para identificar el régimen económico que rige el matrimonio.

Si un matrimonio no quiere el régimen económico que la ley establece por defecto para aplicar, lo que debe hacerse es ir a un notario (con la orientación siempre aconsejable de un abogado) y estipular en los acuerdos matrimoniales que el régimen económico que desean sin más limitaciones que las establecidas en el Código Civil, evitando así la que se aplica por defecto.

A título informativo, en el caso de no haber realizado estas capitulaciones matrimoniales ante un notario, y en caso de que ambos cónyuges tengan el mismo barrio civil, tenga en cuenta que en la mayoría de las comunidades autónomas de España la denominada comunidad de adquisiciones rige como un complemento régimen, a través del cual las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos se hacen comunes para los cónyuges, que se les atribuirá a la mitad en la disolución de la primera a través del divorcio.

En otras comunidades autónomas como Cataluña y las Islas Baleares el sistema de separación de activos se aplica por defecto, por lo que si ambos cónyuges tienen el mismo barrio civil, se aplicará ese régimen económico matrimonial, que es muy diferente al de la sociedad de adquisiciones , ya que implica que cada cónyuge tiene la propiedad, el disfrute, la administración y la libre disposición de todos sus bienes; siendo que en otras regiones como Navarra o el País Vasco, el régimen económico aplicable es más específico y específico, denominado Sociedad Jurídica de Reconquista y Comunicación Regional de mercancías, respectivamente.

Si quiere saber más sobre las diferencias entre los diferentes regímenes económicos matrimoniales, le recomendamos que lea nuestro artículo “Una pincelada en los principales regímenes económicos matrimoniales”

Por lo tanto, cuando dos personas se casan, deben tener en cuenta que a falta de manifestar su voluntad mediante acuerdos matrimoniales ante un Notario, se aplicará el régimen establecido por la ley por defecto, que tiene reglas diferentes para su determinación.