INTOXICACIONES EN PEDIATRÍA

Ayudas de laboratorio: Niveles de colinesterasas plasmáticas y eritrocitarias. Tener en cuenta al interpretar los valores de la colinesterasa plasmática que se pueden alterar durante la menstruación, en la desnutrición, las infecciones crónicas, la infección tetánica, el infarto agudo del miocardio y la deficiencia de tiamina.
Complicaciones medicas: Coma, convulsiones, acidosis metabólica, trastornos hidroelectrolíticos, síndrome intermedio (pacientes que aparentan recuperación y sufren recaída al tercer día con componente muscular y respiratorio, prevenible con el uso de difenhidramina) y neuropatía periférica.
SÍNDROME CARDIOTÓXICO: La prolongación del intervalo QT, puede indicar ingestión de fenotiazinas o antihistamínicos. Un ensanchamiento de los complejos QRS puede sugerir la ingesta de antidepresivos tricíclicos y quinidina.
SÍNDROMES GASTROINTESTINALES:  Puede deberse a los efectos tóxicos directos sobre la mucosa intestinal o derivar de la toxicidad sistémica secundaria a la absorción de sustancias.
Cáusticos: Producido por ácidos (Muriático y formol) y bases (hipoclorito de sodio, soda cáustica). Presenta tres fases: Una temprana o inflamatoria (primeros siete días), una de granulación (segunda semana) y una tardía donde se presenta la reparación definitiva y la fibrosis con estenosis. Los ácidos afectan principalmente el estómago y producen necrosis de coagulación. Las bases afectan el esófago y provocan una necrosis de tipo licuefacción. Cuadro Clínico: 1. Signos inmediatos: Quemaduras en mucosas, disfagia, vómito sanguinolento, sed, dificultad respiratoria por epiglotitis, odinofagia, diarrea, dolor abdominal, salivación, colapso y choque. 2. Signos tardíos: Estenosis del esófago, estomago y píloro. Cicatrices de la córnea, piel y la oro faringe. Insuficiencia renal.
Clasificación esofagoscópica de quemaduras por cáusticos: Grado I: Hiperemia de la mucosa, descamación superficial del epitelio con membranas intactas. Grado II: Lesión blanquecina superficial, ulceras, e hiperemia; placas de exudado membranoso. Grado III: Hiperemia marcada, perdida total del epitelio esofágico. Grado IV: Signos de perforación de víscera hueca.
Ayudas diagnósticas: La endoscopia es muy útil para definir el diagnóstico, orientar el tratamiento y determinar el pronóstico. Las recomendaciones para realizar la endoscopia incluye las siguientes: Se debe realizar en un quirófano, por el riesgo de perforación; programarla en las primeras 6 a 24 horas o después del quinto día; utilizar el equipo más pequeño y flexible disponible y por último, si se evidencian quemadura de II° grado que compromete la circunferencia del esófago se suspende el procedimiento, puesto que ya se confirma la gravedad de las lesiones y hay riesgo de perforaciones.
INTOXICACIONES AGUDAS ESPECÍFICAS
HIDROCARBUROS: La toxicidad depende del contacto directo del tóxico con la vía aérea. Los factores que determinan el riesgo tóxico del hidrocarburo son: La baja viscosidad (capacidad de pasar a través de diámetros reducidos), la baja tensión superficial (adherencia a superficie), y la gran volatilidad (acceso a la vía aérea). Por lo anterior se deduce que la toxicidad por ingesta al estómago es poco probable; pero, es alta si ingresa a la vía respiratoria por aspiración. Las dosis letales descritas son: 15 ml para el benceno y 30 ml para el queroseno, es de anotar que un centímetro cúbico directamente a la tráquea puede ser mortal. Cuadro clínico: – Síntomas generales como fiebre, generalmente entre 6 y 8 horas después de la ingestión, si aparece antes se interpreta como acción tóxica sobre el centro térmico. – Síntomas respiratorios en casos graves polipnea, accesos de tos, bronco constricción, edema agudo del pulmón, disminución del murmullo vesicular y estertores crepitantes. – Síntomas gastrointestinales como vómito (que puede llevar a complicaciones pulmonares por aspiración), hematemesis, diarrea mucosa con estrías sanguinolentas con olor y presencia de hidrocarburos. – Síntomas neurológicos: somnolencia que puede alternar con excitación, convulsiones y pérdida del conocimiento. Se consideran criterios de hospitalización: Cuadro clínico agudo por exposición a hidrocarburos, anormalidades radiológicas, toxicidad neurológica y/o cardiovascular e intento suicida.